Etiopía es el mayor receptor de personas refugiadas en el continente africano y el 5º a nivel mundial, se estima que residen más de 730.000 personas refugiadas. Allí se encuentra el segundo mayor campo de refugiados del mundo. Se trata de Dollo Ado, una vasta extensión al sur del país, próxima a la frontera con Somalia, donde se distinguen, a su vez, 5 núcleos: Hilaweyn, Bokolmanyo, Buramino, Melkadida y Kobe. Toda la población refugiada de Dollo Ado procede de Somalia: en total 213.232 personas según los datos más recientes de ACNUR.

Las personas que están en estos campos abandonan Somalia por dos razones principalmente: una situación de violencia generalizada que proviene de grupos armados (especialmente en territorios controlados por Al Shabaab) y la sequía que conlleva malas cosechas y pérdida de ganados, por lo que son, en gran medida, refugiados climáticos.

En Entreculturas, trabajamos de la mano del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) para atender a estas personas. Nuestro trabajo comenzó hace más de 5 años en Dollo Ado, extendiéndose posteriormente a otras zonas del país como a la capital, Addis Abeba.
A Addis Abeba llegan también muchas personas refugiadas, ya son más de 8.000 los refugiados urbanos de esta ciudad. A diferencia de los campos, donde las personas refugiadas tienen asegurada cierta asistencia social e integración comunitaria, en la ciudad se vuelven más vulnerables: la vida es más cara, llegan sin nada en las manos y sienten que no tienen un futuro. Muchos siguen camino rumbo Europa ante la imposibilidad de conseguir una vida normal en Etiopía.

En Addis Abeba apoyamos un Centro Comunitario de Refugiados del JRS que es un punto de acogida y asesoramiento. Es el único centro de acogida en la capital y es un lugar especial, un lugar en la ciudad donde las personas pueden sentirse acogidas y apoyadas, recibir apoyo psicológico, orientación sobre los trámites burocráticos y sobre las oportunidades formativas o laborales a las que pueden acceder. Se ofrecen clases de inglés para favorecer la integración y las oportunidades de conseguir un trabajo; clases de informática por ser altamente demandada en el mercado laboral etíope; clases de gestión financiera para favorecer la puesta en marcha de negocios propios; y clases de música. Además, los más pequeños pueden ir a la escuela. El centro acoge a más de 500 personas cada día de diferentes nacionalidades: eritreos, somalíes, sudaneses, sur sudaneses, yemeníes, congoleses y ugandeses entre otros.

En el campo de Dollo Ado, ofrecemos formación para adultos en oficios como la sastrería y el diseño de tatuajes de henna, así como talleres de bordados, peluquería y fontanería. Asimismo, contamos con centros de lectura, escuelas primarias y bibliotecas.
El objetivo de Entreculturas y del JRS es ofrecer a las personas refugiadas oportunidades educativas, acompañamiento psicosocial y actividades recreativas para que durante su estancia allí -supuestamente temporal- gocen de cierta calidad de vida y desarrollen habilidades técnicas que les permitan integrarse y acceder al mundo laboral una vez abandonen el campo.