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Que la discapacidad no sea una barrera más

Bolivia es uno de los países más pobres de Suramérica. Según la cifras oficiales, el 53% de la población vive en condiciones de pobreza extrema (menos de un dólar al día), siendo más elevado este índice en el campo que en la ciudad.

 

boliviaEs un país con profundas desigualdades sociales en el que factores como el origen étnico o el género de las personas condenan a millones de individuos a la marginalidad y la miseria. Otro elemento directamente relacionado con la pobreza resulta ser la discapacidad.

 

De acuerdo con el censo 2012, en Bolivia hay 388.119 personas con discapacidad. De ellas -según datos del Ministerio de Educación-, sólo el 1,9% accede a la educación secundaria. Hay 118 centros educativos que abrieron sus puertas para personas con discapacidad, pero sólo para brindarles formación hasta el nivel primario. Estas cifras son determinantes para concluir que falta mucho trabajo por hacer para alcanzar un verdadero acceso de estas personas a la educación.

 

Las mujeres son las que salen peor paradas. Si se hiciera un estudio comparativo respecto de las personas con discapacidad que más acceden a espacios públicos o a puestos de trabajo, se comprobaría que la mayoría son varones. Aun así tampoco desarrollan sus actividades con plenitud de capacidades.

 

“Hay ocho artículos de la Constitución que respaldan este tema, pero el problema es cómo la política se convierte en ejercicio de derechos. Necesitamos que las realidades se transformen y dejar de tener esa mirada lastimera sobre la discapacidad. Es decir que hay que reconocer que estas personas forman parte de la sociedad”, afirma Beatriz Pérez, directora de la Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación. “Las autoridades nacionales deben reconocer que es necesario llevar a cabo acciones más decididas para lograr la verdadera implementación de las políticas correspondientes. En el ámbito de la sociedad civil necesitamos también mayor sensibilidad, sobre todo de las comunidades educativas. Se trata de fortalecer las competencias de los profesores en ejercicio.

 

Hay aproximadamente 1.200 maestros formados para aulas inclusivas, pero es un número bastante reducido. Por eso queremos que los 140 mil maestros y maestras que tiene el sistema educativo de este país tengan capacitación respecto de la diversidad para que no se generen procesos de discriminación”.

 

Frente a esta realidad, el Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría (principal socio local de Entreculturas en América Latina) es actualmente una de las instituciones que mejor servicio brinda a las personas con discapacidad en el ámbito educativo. Cuenta con un área de trabajo específica de “educación especial” desde la que se diseñan, implementan y actualizan varias estrategias dirigidas a responder a la necesidad educativa de las personas que, por su condición de discapacidad, son víctimas de la exclusión social.

 

En este sentido, el Área de Educación Especial -en colaboración con las áreas de educación formal y técnica- implementa diversos programas para favorecer la inclusión de niños/as y jóvenes en la escuela formal, la educación técnica, y el mercado laboral. Uno de ellos, es el Programa de Atención a las Dificultades de Aprendizaje, estrategia desarrollada en las escuelas formales con el objetivo es disminuir el estancamiento en el proceso educativo y los altos índices de deserción.

 

Además de eso, el Programa de Integración Escolar trabaja en coordinación con los centros de Educación Especial para facilitar la integración educativa de niños, niñas y jóvenes con discapacidad en las escuelas regulares, en los niveles inicial, primario y secundario. Se trata de promover escuelas “abiertas a la diferencia”, donde se pueda llevar a cabo este proceso de socialización. Además, se proporciona un seguimiento específico a cada alumno y alumna, adaptando su trayectoria curricular a sus necesidades educativas especiales. Actualmente existen en Bolivia más de 20 escuelas integradoras situadas en seis departamentos del país.

 

Este Programa también contempla un apoyo a los estudiantes que han terminado el nivel inicial y primario. Se les ofrece la posibilidad de integrarse en el Proyecto de Formación Ocupacional, pionero no sólo en Bolivia sino en todo Latinoamérica. Esta propuesta busca que jóvenes con discapacidad intelectual puedan integrarse ya sea directamente en el ámbito laboral o a través de las escuelas técnicas. Con el programa de Formación Ocupacional se fomentan las habilidades y destrezas de los jóvenes y se impulsa su acceso al mercado laboral impartiendo talleres de costura, pintura, carpintería, jardinería, panadería, electricidad, metalmecánica y artes plásticas, entre otros. Los chicos y chicas pueden realizarse profesionalmente, se sienten felices de hacer algo útil, además de demostrar satisfacción por recibir un salario por su trabajo.

 

Resulta importante destacar también que Fe y Alegría gestiona siete centros de educación especial. Entre ellos un ejemplo interesante es el del Instituto de Audiología (IDA), centro pensado para la educación de niños y niñas con discapacidad auditiva que, por la calidad de su servicio, ha sido seleccionado por el Ministerio de Educación como centro modelo y de referencia a nivel nacional. Este centro está ubicado en la ciudad de Cochabamba y atiende, aproximadamente, a la mitad de la población con sordera en edad escolar del departamento. En este Instituto los niños y niñas reciben formación artística, ética y ocupacional y se trabaja también en la formación de líderes y profesorado con sordera.

 

Johnny al principio se arrastraba, no podía caminar. Padece parálisis cerebral. Recuerdo el día que su mamá llegó a la escuela desesperada porque en ninguna otra escuela querían aceptarlo. Lo más grato fue ver la solidaridad y aceptación de sus compañeros y de las familias. En la integración de Johnny han participado no sólo los educadores, sino también su familia y toda la escuela. Johnny ya no se siente discriminado y hay que ver cómo sus compañeros lo cuidan en el recreo, es el más querido”.
(Proyecto de Integración Escolar de Fe y Alegría – La Paz)

En conclusión, el conjunto de estas estrategias responde al propósito de atender a la población con discapacidad en edad escolar y favorecer su integración en la sociedad. Pero más allá de eso, Fe y Alegría promueve actividades como la capacitación permanente de los educadores, el apoyo y orientación de las familias con miembros con discapacidad y la sensibilización de padres, madres y del alumnado de los centros educativos, esperando que la comunidad educativa de hoy se convierta en el motor de cambio, que desde escuelas verdaderamente inclusivas vaya forjando la sociedad inclusiva del futuro.

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