La Amazonía es un territorio clave para el continente americano y para la Humanidad en su conjunto. Sin embargo, se encuentra lleno de vidas y ecosistemas heridos. La región atraviesa una problemática compleja debido a las luchas por el territorio, la migración, la concentración de tierra, el trabajo esclavo, los megaproyectos hidroeléctricos, petroleros y mineros, la tala de los bosques y la explotación de las riquezas naturales, el tráfico de personas, el narcotráfico y los conflictos armados, entre otros.

Las prácticas mercantilistas no tienen en cuenta las poblaciones ni la biodiversidad y los Estados no dan respuesta suficiente a dichas situaciones, de manera que las empresas van tomando el control de la zona.
Es especialmente preocupante la amenaza a la que están expuestos los pueblos originarios y su entorno, junto con la realidad de millones de pobladores y pobladoras de la Amazonia de las ciudades y del interior, que ven vulnerado su derecho a una vida digna y a un reconocimiento.
La actual coyuntura de la Pan-Amazonía abre un gran debate sobre el futuro de la Humanidad y del planeta, sobre los modelos de desarrollo y las perspectivas de esperanza.

Entreculturas trabaja en red a través de la Red Internacional REPAM (Red Eclesial Panamazónica) que abarca 9 países de la Amazonía (Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Surinam, Guyana, Guyana Francesa y Bolivia), ofreciendo apoyo institucional, técnico y financiero. Esta red parte de un enfoque integral para defender y promover la vida y el medio ambiente en la Pan-Amazonía, en solidaridad con las personas más empobrecidas y excluidas y en alianza con otros actores presentes en la región. De esta forma se pretende poder incidir en las decisiones, políticas públicas o acciones que se implementan o llevan a cabo, muchas ellas, sin que se tomen en cuenta a las comunidades que viven allí.

Con este objetivo, desde REPAM se ha impulsado la escuela de Derechos Humanos que quiere incentivar y acompañar procesos de promoción, exigibilidad y defensa de derechos en la Pan-Amazonía a nivel internacional y nacional. A partir de la formación en Derechos Humanos se pretende acompañar a los actores locales que trabajan para la defensa integral de sus territorios y generar una masa crítica de hombres y mujeres de la Pan-Amazonía (líderes de organizaciones eclesiales, de comunidades indígenas y organizaciones locales y de grupos en situación de vulnerabilidad).
Para ellos se ha comenzado recogiendo 13 casos de vulneración de derechos en el eje ecología y justicia social propuestos por las organizaciones de base, para comenzar con una formación que cuenta con tres fases. La primera consiste en ofrecer formación sobre cómo documentar y hacer incidencia sobre la violación de Derechos Humanos en el territorio, cómo levantar y documentar el caso y conocer las rutas por donde ese caso puede ser tratado.
La segunda fase trata de poner en práctica lo aprendido en los mismos territorios. Y la tercera consistirá en presentar los casos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En España, trabajamos en red con otras organizaciones a través de REDES (Red de Entidades para el Desarrollo Solidario) y su iniciativa Enlázate por la Justicia desde la que estamos trabajando la campaña “Si cuidas el planeta, combates la pobreza”, siendo la REPAM el proyecto de la campaña.

Acompañando a las poblaciones indígenas aisladas

Trabajamos también acompañando a estas poblaciones a través de un equipo itinerante que se focaliza en los lugares donde habitan los pueblos excluidos que ven violados sus derechos y donde el aspecto socio ambiental está más amenazado. De esta forma pretendemos defender a las personas más pobres y excluidas, fomentar la justicia social y medioambiental, promover el diálogo intercultural e interreligioso y proteger y contribuir a la seguridad de la frontera amazónica.