“Imagina que el país donde naciste un día te dice que ya no perteneces a él. Te quita tus documentos de identidad por tu color de piel, tus apellidos o la nacionalidad de tus padres. Esto está pasando en la República Dominicana”

En septiembre de 2013, el Tribunal Constitucional de República Dominicana dictó una sentencia (168-13) que establecía que no se reconocería la nacionalidad a los descendientes de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio dominicano a partir de 1929.

Este mandato afectó directamente a cuatro generaciones de dominicanos, casi 250.000 personas (en su mayoría de ascendencia haitiana), que pasaron a convertirse en apátridas, con la enorme vulnerabilidad que eso conlleva. Sin cédula de identidad no se pueden ejercer derechos fundamentales como estudiar, firmar un contrato de trabajo, acceder a servicios sanitarios o casarse. Además, ha provocado sentimientos de impotencia, frustración y daños en la autoestima en muchos de las personas afectadas.

A nivel colectivo, la sentencia polarizó la sociedad dominicana entre partidarios y detractores, provocando una gran brecha social.

Entreculturas se sumó desde el principio a “Dominican@s por Derecho“ y “Reconoci.do”, dos plataformas formadas por organizaciones y personas a nivel internacional que reivindican los derechos de estas personas.

La presión internacional recibida, los informes desfavorables de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Examen Periódico Universal del Consejo de DDHH de Naciones Unidas, fueron decisivos para que, a finales de mayo de 2014, se aprobara la Ley de Régimen Especial y de Naturalización 169-14. Esta ley reconoce la nacionalidad y, en consecuencia, la restitución de los derechos, a aquellas personas nacidas en República Dominicana e inscritas en el Registro Civil.

Sin embargo, a pesar de que esta ley supone un avance, se están produciendo obstáculos en su complimiento: Reconoci.do denuncia que, desde su promulgación, hay numerosos casos a los que no les están entregando la documentación. Además, divide en dos grupos a las personas afectadas y deja fuera de este reconocimiento de nacionalidad precisamente al colectivo más vulnerable: aquellas personas que, por su situación de marginalidad y exclusión social, nunca han sido inscritas en un registro civil. Para este grupo, el gobierno dominicano ofrece un proceso de regularización que establece un plazo de 90 días para presentar los documentos necesarios y pagar las tasas fijadas que permitan la inscripción en un Libro de Extranjeros con la opción de adquirir la nacionalidad en dos años.

A pesar de todo, la situación actual es que la Junta Central Electoral de la República Dominicana mantiene en el limbo jurídico a miles dominicanos y dominicanas y sus descendientes, bloqueando sus documentos de identidad.

El odio y la xenofobia han aumentado en la población y se han producido amenazas tanto contra personas dominicanas de ascendencia haitiana, como contra aquellas personas que defienden esta causa.

Desde Entreculturas, seguimos trabajando para presionar a las autoridades dominicanas a favor de este colectivo.

En octubre de 2013, nos reunimos con el embajador de República Dominicana en España para expresar nuestro rechazo por la situación de desnacionalización de estas personas e incidir para la restitución de sus derechos.

Desde entonces hemos desarrollado una estrategia de incidencia y comunicación en España para conseguir apoyos, también entre nuestros representantes políticos, como:

  • Miembros de distintos grupos políticos del Congreso de los Diputados, de los que contamos con cartas de apoyo.
  • El Inter grupo de Derechos Humanos
  • Los presidentes de las Comisiones de Cooperación Internacional para el Desarrollo, de Asuntos Exteriores y de Asuntos Iberoamericanos del Senado.
  • La Oficina de Derechos Humanos, la Dirección de Cooperación con América Latina y el Caribe y la AECID, dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores (MAEC)
  • Miembros del Parlamento Europeo, que nos prestaron también su apoyo formalmente.

Asimismo, hemos realizado una amplia difusión en medios de comunicación, junto a otras Organizaciones No Gubernamentales que están trabajando en esta causa.

Seguiremos apoyando a nuestras contrapartes en República Dominicana (como el Centro Bono y otras obras sociales de la Compañía de Jesús) para luchar contra esta violación de los Derechos Humanos de tantos dominicanos y dominicanas.

haztesocio-boton-2015