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República Democrática del Congo

Foto: Pablo Funes

Foto: Pablo Funes

Mejora del acceso y la calidad de la educación en las zonas de Masisi y Mweso, provincia del Kivu Norte

El Kivu Norte es una de las provincias de la República Democrática del Congo que más ha sufrido las diferentes guerras que se han llevado a cabo en el país en los últimos 15 años. Esta situación ha tenido graves consecuencias en el sector de la educación: la destrucción y pillaje de las infraestructuras escolares, el desplazamiento masivo de la población, interrupciones continuas del curso que provoca la perturbación constante del calendario escolar, etc.

Podría decirse que el acceso a la educación se ha convertido en un lujo para los más ricos. Así, en la provincia de Nord Kivu, tan solo un 43 % de los niños tienen acceso a la escuela, el 57 % restante no pueden estudiar, o bien a causa de la pobreza de sus padres, o porque la familia está desplazada, o bien porque se trata de una niña que espera el matrimonio. La falta de letrinas, puntos de agua y de sistemas de higiene en general, son otras causas que limitan el acceso a la educación, fundamentalmente de las chicas. Este bajo acceso a la educación de las niñas impacta en el ridículo número de mujeres que llegan a ser maestras. Según la experiencia del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Nord Kivu, solo el 3% de los docentes son mujeres.
Sobre la calidad educativa, el nivel siempre ha sido muy bajo, incluso antes de la situación de guerra. La irregularidad y la insuficiencia de los salarios de los profesores, la disminución del presupuesto destinado a la educación, la falta de formación del profesorado y la carencia de instrumentos pedagógicos adecuados, son varias de las causas de la pobre calidad de la educación.

Por otra parte, cerca del 70 % de los edificios escolares están en situación de ruina avanzada, y esto perjudica también la calidad del aprendizaje; los pupitres son casi inexistentes porque han sido destruidos y jamás renovados.
El JRS, experto tras muchos años en la RDC en proyectos de fortalecimiento educativo en zonas de postguerra, pretende abordar estos problemas existentes para la población de la zona de Mweso y Masisi. Con el apoyo de Entreculturas, la intervención consistirá en la reconstrucción de las infraestructuras educativas; en la mejora de la formación del profesorado, orientada a desarrollar sus capacidades pedagógicas y facilitar el aprendizaje de los alumnos; y, finalmente, en la capacitación específica de chicas jóvenes para que puedan ejercer de maestras, incrementando el número de mujeres docentes y añadiendo, así, un componente de género y de calidad muy importante.

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El Salvador

Escuela en el Salvador Foto: Jerónimo Rivero

Foto: Jerónimo Rivero

La importancia de contar con profesores y profesoras motivados y con una formación adecuada

El Salvador es un país cuya extensión es un poco menos que la de Badajoz, con una población total de unos 6 millones de habitantes (mientras que la provincia extremeña no llega a los 700.000). Esta densidad poblacional, entre otros factores, ha hecho que sea un país históricamente migrante, con al menos un 20% – 30% de su población viviendo fuera, especialmente en EEUU.

Está considerado un país de renta media, aunque cuenta con una economía que lleva varios años creciendo muy lentamente y que, ni en los años 90 cuando la paz trajo crecimiento económico, ha podido reducir las múltiples desigualdades que existen en el país. Según datos oficiales, el 34,5% de los hogares salvadoreños se encuentra en situación de pobreza.

Asimismo, se trata de un país acosado por la violencia. Con la segunda tasa de homicidios más alta del mundo, la población joven es la gran afectada, siendo la principal protagonista de las estadísticas criminales, ya sea como víctima o como victimario. Y, según las estadísticas del 2012 dadas por el gobierno, el 63,7% de la población es menor de 30 años.

En lo que respecta al contexto educativo, El Salvador ha logrado una cobertura a nivel de primaria de casi el 90%. Sin embargo, se estima que el 39% de los jóvenes de 17 años no están escolarizados (porcentaje que crece a un 54% cuando hablamos de un estrato económicamente bajo).
La estrategia de Fe y Alegría, socio local de Entreculturas en El Salvador, pasa por incrementar la calidad de la educación en el nivel Primario, a fin de evitar los bajos rendimientos y la deserción en los cursos posteriores. Para esto, es muy importante contar con un profesorado bien formado y con motivación. Fe y Alegría es consciente de este reto, por ello, ha puesto en marcha dos diplomaturas: una de “Gestión Directiva” y otra de “Innovación Educativa”. Ambas propuestas formativas van dirigidas a docentes tanto de la red de escuelas de Fe y Alegría como de las instituciones públicas. Se trata de cursos semipresenciales de un total de 50 horas donde los contenidos han sido diseñados por FyA y el Ministerio de Educación, a través de la Escuela Superior de Maestros.

Por la diplomatura de Gestión Directiva ya han pasado 10 equipos directivos de diversos centros educativos y, en el caso de la de “Innovación Educativa”, todo el personal docente de nueve colegios.

 

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